Black Swan.
Suspiros en la noche,
miedos que te atan,
inseguridades que te someten
desde las cuatro patas.
Sábanas que hacen de fuego
en la hoguera,
ahorcándome
con las dudas y el suspense,
como si no fuera ya este
un mundo que te convierte
en un ser sin sol naciente.
Oriente,
y mientras tanto ponerte
velas como a los santos,
como si te quisiera tanto
que dedicara mis oraciones
a tus labios conocedores
de la pasión del miedo.
Peligro
atisbo peligro,
en los ojos negros de la noche,
oscuridad,
temblores,
por favor, no llores,
no quiero flores.
El aire corta,
me daña,
me trepa por la espalda,
me acaricia el alma
y luego si me ha visto:
"No recuerdo"
Ay de mí,
¿que será de mí?
¿Donde están mis sueños?
Los dejé bajo la almohada de los recuerdos.
Mencioné tu nombre mientras dormía,
pero de tí nada sabía,
¿cómo sueño ahora
que no siento?
Me pierdo.
No encuentro.
Miedo, miedo, oscuridad.
¿Dónde está mi final feliz para siempre jamás?
No me toques,
no me busques,
no me mires,
mis caricias no responden,
la noche es larga,
tus miradas me confunden.
Tengo el alma congestionada,
no tengo besos que regalar,
si los quieres debes contemplar
la opción de fallar.
No más perdón,
no más lo sientos,
ni lamentos,
solo dime,
¿eres el cisne blanco o el negro?