martes, 20 de noviembre de 2018


Why don't we rewrite the stars? 

Guarda silencio,
escúchame
soy como el canto de las sirenas,
te llevaré al corazón.
Tengo una maldición
y es que mi canción
siempre habla de amor
pero yo no soy tu receptor.
Siempre soy un simple conductor,
siempre caigo en el mismo error,
abrirme el pecho
y entregar todo lo que llevo.
Soy como una sirena
si me dejaras te arrastraría al confín del fondo de mi pecho.
De nuevo soy Medusa,
si me miras me romperé.
No tengo nada que ofrecer
me han crecido serpientes en el corazón
he petrificado mi emoción
no quiero nada si no eres tú.
Me he mirado en el espejo para estar maldita yo,
de nada ha servido 
porque mis pensamientos he reciclado,
todo vuelve a girar,
contigo más.
Ven, rómpeme en pedazos.
No quiero mirarte
por no destruirte.
Con estas manos podría sostener tu mundo entero,
sin embargo me conformo con tu reflejo,
que no es más que un mero sueño atado a los pies de mi cama.
Ando suplicando a la vida
que repose tu cabeza en mi garganta
esperando a que escape el enjambre de mariposas
que no dejan de zumbar en el estómago y acariciar cada relámpago.
Qué hago si ya no eres mi Midas..
Si ya no me haces oro con tu sonrisa,
si ya no me pesan los ojos al suspirar tus palabras,
cómo vivo ahora sin la fuerza de tus alas que agitan el aire que me impulsa.
Explícame cómo se vive
siendo pez fuera del agua,
explícame cómo no muero de sed
en este desierto de indecisiones.
Explícame cómo no exploto
sí tengo una bomba en el estómago
que de un momento a otro detonará
y tú no sabrás nada.
Cómo se vive sin saber vivir,
cómo se muere de amor sin saber amar,
cómo se aprende a soñar sin un Morfeo al que rezar.

martes, 13 de noviembre de 2018


1 año y 5 días.
Hipopoesia

He llovido tanto en días de Sol
que las noches a solas
me saben a tormentas a punto de.
He florecido tantas veces en Octubre
que no recuerdo ser
tierra, pétalo o estambre.
De no saber por dónde truena
a ser el epicentro de tus relámpagos.
De ser una nube sin rumbo
a ser el agua que se acumula en tus pestañas.
He sido hojas en el suelo
arrasadas por el torbellino de tu silencio.
Volver a ser una poetisa sin musa,
aunque sufra
al no tener
a quien dedicar mis versos
fuiste dueño de mis sueños sin saberlo.
Encargué a un cuentagotas
dejar caer el amor que me regase,
como quien no tiene lluvia en sus noches,
pero no cabía ni una aguja
en el hueco por el que se precipitó mi corazón,
desbocado y sin aliento.
Hice una chapuza al cerrar el hueco del pecho,
y ahora es una casa sin techos,
solo ventanas
por las que ladrones entran,
roban y se marchan.
He roto el verbo amar en cuatro letras
para que así no signifique nada.
Ojalá resuelva el enigma más grande conocido:
cómo dejar entrar a un desconocido
sin miedo,
a hacer magia conmigo.
Sin temor y penurias,
dejar el drama de Lorca a un lado
y tú en el mío.
Ojalá ser el foco de atención,
ojalá no romper el verbo del amor,
ojalá que el mundo siguiera girando
y tus manos,
mientras tanto,
sosteniendo mis palabras.
Volver a ser flor
entre tanta arena de tierra desierta,
profeta de mis sueños
versos,
dueña de mis musas,
bíblico sentimiento
con sus más de quinientos mandamientos.