Me hago preguntas desde que tengo uso de razón.
Y ahora más, con temas del corazón.
He dejado de plantearme
cuántas amapolas crecen en Marte;
porque siempre he sido más de la Luna.
Ahora me preocupa más la cantidad de sonrisas que florecen de tus labios.
Para dar respuesta a todo lo demás, escribo.
Ya no le encuentro sentido al sofá,
mucho menos al fondo de mi cartera.
Yo solo quería encontrar una ilusión
perdida en el rincón.
Aunque sabemos que ahí
no se encuentra nada jamás.
Y vi volar al compás del viento
una sombra,
mis sueños quisieron seguirle
y sin saber, se atrevieron a jugar,
con las ganas de estrellar
una bolsa en tu umbral.
Hoy te quise buscar al final de mi botella,
y en vez de eso me gané una borrachera.
Caminando al paso de un soldado
encontré mis tiros con los dados.
De oca en Oca y tiro porque me toca.
Ahora quiero un beso más.
Soñando una vez más,
con mis labios poderte atrapar,
en ganarte una vez más.
No quise contemplar
cómo la oscuridad te besaba más que yo,
cómo te gustaba más.
Así que ya está,
finalmente me fui a bailar,
temblando al imaginar
no verte jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario