Llevo casi dos horas y media
escribiendo y borrando
todo lo que sangro
por miedo a salpicarte con mis miedos.
Tengo tanto dentro,
que dudo de lo que tengo.
Apenas soy una hoja arrugada
con un millón de tachones cobardes.
Pálida por fuera, chamuscada por dentro.
Cansada, dolorida, rota.
Tú me conociste como la chica triste
que escribía triste sobre cosas tristes.
Que eso
no ha cambiado.
Que sigo escribiendo,
sigo con mis momentos tristes.
Pero
en ocasiones,
la vida me sonríe
o tú, no sé qué es mejor.
Esta noche,
hoy que hará tanto frío,
serás mi palabra aguda,
empezando por la tentación
y acabando por la atracción fatal de tu piel,
cuando la eriza una canción.
Serás mi ansia, mi Luna, serás mi primera vez un día de Octubre.
Esta noche,
serás mi palabra llana,
serás mi brisa,
mi lluvia
y mi candela,
serás el morbo que caliente mis ganas, cuando no nos quede nada.
Serás mi delirio de una noche sin Luna.
Y no hay esdrújula, que duela más que tú.
Tengo mariposas en el cuerpo,
una copia de tu cicatriz,
ganas si es contigo hasta de huir.
Quiero que seas mi invierno todo el año, quiero poder bañarme en tu playa con bandera roja.
A veces quiero que seas eterno, otras te quiero en formato real, te hago de carne y verso y hueso y beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario