Cuentan las estrellas que bajó la luna a susurrarle a una niña lo que soñaba. La niña intrigada fue escribiendo su historia, haciendo malabares con sus sentimientos y descubriendo que no todos los caminos llevan a Roma.
domingo, 4 de junio de 2017
Y vamos a bailar.
Estoy cansada de prototipos.
De sentimientos de cuentos de hadas, de encuentros de ensueño.
De princesas que lloran por la pérdida de su caballero.
Cansada, de ver como esperan en una torre a ser rescatada cuando tienen las escaleras al lado.
No quiero amores de verano,
quiero abrazos de eternos inviernos,
y que solo sea el viento,
el que nos pida un poco más.
¿Y qué te voy a contar?
El calor derrite los cuerpos que con timidez se quieren unir,
y sin embargo con el frío todo parece más mágico.
Quiero ser poetisa de sentimientos perdidos en el tiempo,
recordar que el amor va más allá de un beso.
Quiero pensar que todo va siempre más allá,
que es mucho más real.
Que quiero encontrar ese alma perdida que grita "quiéreme".
Necesito de almas curiosas que entiendan de amores inexpertos,
que les tiemble el pulso con cada impulso.
De personas que crean que las mariposas surgen en el primer abrazo,
con cada sonrisa. Con esa mirada.
Desde pequeñas nos hacen pensar que nos espera alguien especial,
y no nos cuentan quien es en realidad.
¿De verdad hay que enamorarse de príncipes que se pasan la vida delante del espejo, o mirando su reflejo en nuestras gafas?
Yo quiero un suspiro,
una ráfaga de aire nuevo,
algo realmente sincero.
Estoy cansada de escuchar que tenemos que tener una medida de cintura en particular.
Tengo mucho pecho, muchas caderas, ¿y qué mas da? ¿por eso soy menos real?
Mientras esas princesas se dedican a llevar el compás de un vals,
yo espero a alguien al final de la barra del bar
con una sidra en las manos.
Voy dejando marca con los besos,
y mientras,
como siempre, voy y tropiezo con esos mismos pensamientos.
Déjame ser un gato con sus siete vidas,
déjame ser un alma libre.
Solo quiero bailar sin saber,
cantar sin poder,
por la voz rota a besos.
Quiero volver a caminar bajo la lluvia sin miedo a resbalar,
meter los pies en un charco y como una niña,
simplemente disfrutar.
Observar el cielo,
y en las nubes dibujar.
Poder recorrer las estrellas, como si fueran lunares en verdad.
Dejar volar mis sentimientos, como mariposas por el olvido,
correr por un corazón que sin querer se había perdido.
Moverme al ritmo de The Rolling Stones,
con una cerveza en mano y tres chupitos encima.
Quitarme los tacones después de una noche de fiesta y caminar descalza hasta casa.
Y al llegar, observar el techo con una sonrisa.
Quiero ser,
quiero realidad,
quiero más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario