miércoles, 18 de octubre de 2017

Al fin truena, al fin Octubre.

Truena, y esa es mi excusa para bailar en la calle,
cómo tambores que marcan mis pasos,
la lluvia es mi acompañante,
mi mejor amante;
el aire,
los brazos que me mecen en besos.

Truena, y de fondo Oh Fortuna
de una Carmina burana
cantan las calles mojadas en jadeos
de pasos que resbalan con prisas
a sus casas.

Truena, y en mi corazón aún resuenan
tus caricias en mi espalda.
Llueve sobre mojado
en mis sábanas abandonadas,
como un recuerdo desesperado
y una mente desordenada.

La tormenta no se detiene,
mis pies se enfrían por el tiempo
que aún con el alma al descubierto,
como un mar abierto
recojo conchas en la orilla.

Llegue como Octubre,
con fuerza y tormenta,
desordenada y esperada,
aunque pronto desaparezca.

El aire frío acaricia
y aún deseo esa delicia
que es bailar bajo la tormenta.

Recuerda:
Soy Otoño
hasta cuándo parezca primavera,
así que no me vengas
esperando
que vaya a deshojar rosas por ti,
porque estoy saltando charcos
y coleccionando hojas que perdí.

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