Un primer paso siempre cuesta,
pero después ni te acuerdas de la ropa que llevabas puesta,
sólo pensarás en lo que lograste.
Pero para llegar allí,
tienes que asumir
que la colina es muy grande,
que te caerás y te levantarás.
Que en unas ganarás y en otras no.
¿Quién sabe?
Dicen que todo con esfuerzo se supera,
pero te puedes hacer una contractura si usas mucha fuerza.
No moverse no sirve de nada,
pero discrepo.
Quieta y en silencio te he observado,
te he visto sonreír, reír..
Sí sirve de algo.
He visto el mundo y mis ganas en tu risa,
en tus ojos.
Quieta, en el capó del coche con una amiga,
he visto caer las estrellas.
He comido en un cortijo en mitad de la nada solo para quedarme estática y ver pasar el tiempo.
Y me ha servido.
A veces no encontramos el momento,
ni la hora,
ni el lugar,
ni la persona.
No confiamos lo suficiente
en nuestra mente,
y tenemos arriesgarnos dada la hora.
Es solo que algunos tenemos un ritmo más lento para atrevernos.
Aún me cuesta, y tanto que me cuesta.
Me he callado tantos te quiero,
me he aguantado tantas lágrimas por miedo,
abrazos guardados en mi corazón restaurado.
Tantas miradas sin decir nada..
Pero en ocasiones es como si se hubiera caído la costra de la cicatriz.
Aún queda la marca,
y me costará, mucho.
Pero la L, al igual que la cicatriz se caerá sola.
Aprenderé a conducir cuando vuelva a intentarlo,
aprenderé a querer más y mejor cuando los te quiero no me den miedo.
Ojalá llevara mis miedos escritos en la piel,
sería interesante ver,
si eres capaz de intentar descubrirlos sin temer
a besarme después.
Así que lo siento,
me va a costar,
me va a costar confiar,
abrazar
y besar.
Pero si tantas ganas tienes tú también puedes dar un paso más.
Prometo que yo lo intentaré,
y si lo consigo te aseguro que no pararé jamás.
Pero dame tiempo,
lo necesito,
porque primero debo quererme.
Porque no quieras agobiarme con flores,
no como Sabina a su María,
pero si quieres nos podemos quedar con tus sábanas frías,
coleccionando calcetines en un cajon de mi ropa,
a beber en nuestro bar de copas..
Robarnos besos en cada farola
aunque no tengamos puerto con mar.
Enséñame a conducir,
y yo te enseñaré como un primer beso de verdad
puede hacer temblar
hasta al más escondido miedo.
Porque quiero,
quiero algo más,
pero a mi tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario